Te ayudo a superar la ansiedad, recuperar tu equilibrio emocional,

descubrir quién eres y lo que quieres, encontrar la calma.

Orientación psicológica

Puedo ayudarte a conseguir las habilidades que necesitas para:

liberarte de tu ansiedad

aceptar y hacer frente a los cambios de tu vida

aumentar tu autoestima

manejar tus emociones, pensamientos negativos y preocupaciones

calmar tu mente

No hace falta tener un trastorno psicológico para acudir a un psicólogo. A veces te encuentras sumergido en algún conflicto cotidiano que te está llevando a un estado de ánimo negativo y no sabes cómo afrontar. Para reducir este malestar y resolver el problema pueden ser necesarias técnicas, herramientas, pautas de ejecución y entrenamientos que no tienes porqué conocer, pero que un psicólogo te puede facilitar y enseñar. Con frecuencia las personas esperamos demasiado tiempo en pedir ayuda porque creemos que somos capaces de controlar la situación. Pero no nos engañemos, hablamos de emociones…. No son fáciles de controlar.

La transformación comienza cuando eres capaz de aceptar que necesitas ayuda.

Soy de la opinión que cada caso es único porque cada persona es única. Esta idea define perfectamente mi manera de trabajar. El gran abanico de posibilidades que me ofrece la fusión de la psicología, la filosofía del yoga y la meditación, el mindfulness y las técnicas corporales hacen que pueda abordar cada caso de forma personalizada, adaptando la forma de proceder (técnicas) a tus necesidades. Mente y cuerpo se influyen mutuamente y en ocasiones resulta muy ventajoso combinar ambos entrenamientos.

Recuperar el equilibrio es posible si sabes cómo.

Vivimos sometidos a muchas presiones que nos bloquean y estresan.

Si el estrés y la ansiedad te ahogan, ten presente que es posible mejorar tu calidad de vida y conseguir el bienestar físico y mental que todos soñamos.

Sólo tienes que dar un paso en la dirección adecuada.

Desde espacio de escucha será un placer caminar a tu lado y ayudarte a conseguirlo.

Mindfulness

La hiperactividad mental a la que estamos sometidos hoy en día nos estresa, nos agota, y no nos deja disfrutar del momento presente. Necesitamos parar y tomar consciencia para poder vivir mejor. Parar y aprender a transformar todos los estados de la mente que nos perjudican:  la mente discursiva, la mente multitarea, la mente que se queda en bucle preocupada por cosas que, seguramente, ni siquiera sucederán.
Mindfulness está muy presente en mis sesiones de terapia. Sus diferentes prácticas son de gran ayuda en el control del estrés, el manejo de las emociones y la gestión del dolor.

Mindfulness es una técnica de meditación que consiste en entrenar la mente para mantener la atención en el momento presente, siendo consciente de cada instante de forma amable contigo mismo, con aceptación y sin juicios. En realidad Mindfulness es una cualidad de la mente, una capacidad que todos poseemos, que puede entrenarse y que nos enseña a relacionarnos de una manera diferente con nuestros propios pensamientos, emociones y sensaciones corporales.

“Es posible que haya cosas que no podemos cambiar, como el dolor, la enfermedad o una circunstancia difícil, pero al menos podemos darnos cuenta de cómo reaccionamos o respondemos a todo lo que nos ocurre, y desarrollar estrategias para cambiar la relación que tenemos con nuestras circunstancias”

-Esto es lo que consigue Mindfulness-

Cuando permanecemos centrados en nosotros mismos, aunque sea durante breves períodos de tiempo, podemos sentirnos bien en cualquier lugar que nos encontremos y en paz con las cosas tal y como son.

Un estado de atención consciente ayuda no solo a reducir el estrés o la ansiedad sino también a ser más creativos, a poder juzgar y valorar las situaciones con mayor claridad, a aumentar la resistencia emocional y a disfrutar más de lo que se está haciendo.

Gestión del dolor

La persona que sufre dolor, especialmente dolor crónico, se siente a menudo incomprendida.

Impotencia, frustración, angustia, indefensión, inutilidad o aislamiento pueden convertirse en sentimientos habituales que a su vez pueden desembocar en trastornos más serios como ansiedad o depresión.

Una persona con dolor sufre dos veces, porque no solo siente el dolor físico del cuerpo sino que además, en ocasiones, se siente atenazada por el sufrimiento. Este sufrimiento al que me refiero, es la reacción de la mente al dolor que estamos sintiendo. Está formado por intensas emociones que pueden resultar incluso más angustiantes que el propio dolor. Por eso a la hora de aprender a gestionar el dolor es muy importante saber diferenciar entre dolor y sufrimiento. Uno puede tener dolor, pero esto no implica que también tenga que sufrir…

Hay veces que el dolor y la enfermedad son inevitables, pero se puede aliviar el sufrimiento y conseguir que no domine tu vida.

No es fácil vivir con el dolor o la enfermedad y es necesaria mucha paciencia y amabilidad contigo misma/o. El programa de gestión del dolor que te ofrezco es una herramienta para mejorar tu calidad de vida.

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